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IGLESIA CRISTIANA EL CAMINO DEL REY
“CAMINANDO HACIA LA VERDAD Y LA VIDA”
ESCUELA DE DISCIPULADO
EL CUERPO DE CRISTO V
La Unidad de la Creación Revelada II
En el tema de “La Mayordomía”, ya hemos visto los peligros que se enfrentan para lograr una unidad de La Iglesia que agrade al Señor. Pero profundicemos un poco más en estos peligros:
No debemos de ignorar la función que cada uno de nosotros tiene en el Cuerpo de Cristo. Hermano, Dios tiene una función para ti, y lea bien hermano, NO HAY NADIE, NADIE, PERO NADIE que no tenga una función que desarrollar dentro del Cuerpo de Cristo. Amado hermano, la gracia que recibimos de nuestro Señor Jesucristo es para obedecer y aceptar la responsabilidad de ello, recuerde que YA somos MAYORDOMOS en el Reino de Dios, no es un don dado según nuestro deseo, y debemos entender hermano que es dado por Dios conforme su propósito y no para nuestra comodidad, (Rom. 12:6 al 11) “De manera que teniendo diferentes dones según la gracia que nos es dada, si de profecía, sea conforme a la medida de la fe; (7) O si de ministerio, en servir; o el que enseña, en enseñar; (8) O el que exhorta, en exhortar; el que reparte, hágalo en simplicidad; el que preside, en solicitud; el que hace misericordia, en alegría. (9) El amor sea sin fingimiento: aborreciendo lo malo, llegándoos a lo bueno. (10) Amándoos los unos a los otros con amor de hermanos; en la honra prefiriéndoos los unos a los otros. (11) En los quehaceres no perezosos: ardientes en espíritu: sirviendo al Señor: (RV95). Hermano la entrega al servicio del Señor debe de ser en amor, completa, sin fingimientos, en forma sencilla y sincera, desechando la pereza y hacer nuestras labores ardientes en espíritu.
Pero se preguntara: ¿Cómo saber el ministerio dado por Dios?, es muy sencillo hermano, cuando sienta el llamado en su corazón, y lo hace con alegría y se goza en ello, y ve que hay frutos en su trabajo, y que todo lo que hace prospera, téngalo por seguro hermano que es la voluntad de Dios, y déjeme decirle algo mas, la Palabra recibida de Dios debe de edificar, exhortar y consolar, porque Dios no es Dios de confusión, sino de paz y esta Palabra va hacia un punto exacto, es precisa y clara para hablar y hacer lo que Dios quiere que hablemos o hagamos, esta Palabra de Dios es profecía, y el vaso que Dios utiliza está en proceso de crecimiento espiritual y en perfeccionamiento, pero cuando la palabra confunde o destruye, sabremos que no es de Dios, porque hacemos nuestra función como obligación y no de corazón y nada de lo que hacemos según nuestra carne prospera, porque no es la voluntad de Dios. Cuidado hermano pida en sus oraciones al Padre que le revele su función dentro del Cuerpo de Cristo y cumplirla con humildad y amor para la gloria de Nuestro Señor Jesucristo.
No dude ni tema en aceptar su ministerio hermano, el Espíritu Santo hará todo muy sencillo y todo andará en armonía con el deseo de Dios, A Josue (Jehová salva, H3091) lo exhorto a cumplir con el llamado y no tener temor de nada porque DIOS CAMINARIA CON EL A DONDE QUIERA QUE FUERA: (Jos. 1:9) “Mira que te mando que te esfuerces, y seas valiente: NO TEMAS ni desmayes; porque yo Jehová tu Dios soy contigo en donde quiera que fueres”. RV95. Y Jesucristo le dio a Pedro la promesa de que su ministerio daría frutos: (Luc. 5:10) Y asimismo a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Y Jesús dijo a Simón: NO TEMAS: desde ahora tomarás hombres. RV95.
Vivamos un Evangelio VIVO, no nos conformemos con ir al templo en forma pasiva, permanecer sentados o de pie recibiendo únicamente la Palabra sin entender nada de lo expresado, y volver nuevamente a nuestra vida diaria. No debe de ser así hermano, debemos participar “ardientes en espíritu”, porque ahí hermano seremos instruidos junto a nuestros hermanos, para salir a cumplir nuestra función dentro del Cuerpo de Cristo, busca a Dios para que te revele cual es esa función que tiene para ti, para la edificación de la Iglesia de Cristo. (Efe. 4:15 y 16) Antes siguiendo la verdad con amor, crezcamos en todo en el que es la cabeza, a saber, Cristo, (16) Del cual todo el cuerpo bien compacto y ligado por lo que cada coyuntura suple, conforme a la operación eficaz en la medida de cada miembro, hace el aumento del cuerpo para la edificación del mismo en amor. (RV95).
No seamos causa de divisiones dentro de la Iglesia, porque eso quiebra el lazo de autoridad delegada por Dios, y por consiguiente trae la falta de sujeción con la cabeza que es Cristo. Si hermano la insujeción a las autoridades es un grave peligro para la unidad, el pastor es la cabeza de nuestra congregación, es nuestro guía y nuestro padre espiritual y TODOS debemos de ir bajo la visión que Dios ha encomendado a su autoridad, muchos hermanos se creen con mas facultades y hacerlo mas bien que el pastor en función, que tremendo error hermanos, ellos están fuera de la realidad, porque si así fuera, Dios los hubiera puesto a ellos, veamos hermanos alguno versículos que nos hablan y nos advierten de estos rebeldes:.
(Tito 3:10 y 11) Porque hay muchos contumaces, y habladores de vanidades, y engañadores de las almas, mayormente los que son de la circuncisión: (11) A los cuales conviene tapar la boca: que trastornan casas enteras, enseñando lo que no conviene por torpe ganancia. RV95
(Judas 17 al 19) Mas vosotros, amados, tened memoria de las palabras que de antes han sido dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo; (18) Como os decían, que en el postrer tiempo habría burladores, que andarían según sus malvados deseos. (19) Estos son los que se separan a sí mismos, sensuales, no teniendo el Espíritu. RV95.
Otro de los peligros para allanarle el camino a las divisiones es caer en la idolatría a los mismos pastores, a los ministerios o las congregaciones, causando contiendas internas, porque esta actitud da la oportunidad a discusiones inútiles que solo sirven para quebrantar nuestra fe. En 1 Corintios 1: del 10 al 17, el Apóstol Pablo hace la exhortación para que no caigamos en este error y de que únicamente debemos de adorar al REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES, nuestro SEÑOR JESUCRISTO: Por lo tanto, debemos ubicarnos en la realidad del ministerio que nos ha sido dado y discernamos que el Cuerpo de Cristo lo constituimos todos en una UNION QUE SEA INQUEBRANTABLE E INSPIRADA EN EL AMOR DE CRISTO: (1 Cor. 3: 4 al 7) Porque diciendo el uno: Yo cierto soy de Pablo; y el otro: Yo de Apolos, ¿no sois carnales? (5) ¿Quién pues es Pablo, y quién es Apólos, sino ministros por los cuales habéis creído; y cada uno conforme a lo que el Señor le dio? (6) Yo planté, Apólos regó; mas Dios ha dado el crecimiento. (7) Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que da el crecimiento. RV95.
QUE LA PAZ Y EL AMOR DE CRISTO SEA CON TODOS SIEMPRE.
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