|
Escrito por Beatriz Diaz
|
|
jueves, 12 de abril de 2007 |
|
He recibido sanidad en mi rodilla, gracias a nuestro Señor Jesucristo
Laura Patena.
El dolor era tal que en ocasiones, no podía caminar o subir escalones. Al advertir mi rostro de dolor, mis hijas me decían: "!Hoy no vaya a la Iglesia, mamá. No puede caminar." Pero yo me negaba...
Cuando llegué a la Iglesia Cristiana "El Camino del Rey", hace poco más de dos meses, me dolía una rodilla. El dolor era tal que en ocasiones, no podía caminar o subir escalones. Al advertir mi rostro de dolor, mis hijas me decían: "!Hoy no vaya a la Iglesia, mamá. No puede caminar." Pero yo me negaba -Sí puedo, les contestaba. "Sí puedo, porque Cristo me fortalece. Él es mi fuerza". Y seguí viniendo: los domingos y los jueves, también. Y un día, sin más: el dolor desapareció. Y sigo asistiendo. Porque sé que aun cuando ya no soy demasiado joven, el Señor quiere y puede usarme para su Obra. Yo no me quiero morir sin que mi Señor Jesús, haga conmigo todo lo que Él tiene reservado para mí y los míos. Por eso le doy toda la honra, la gloria y el honor a nuestro Señor Jesucristo |